Dyson lanza el CameraJet: el cepillo eléctrico con cámara integrada que quiere reinventar la higiene bucal
La multinacional británica Dyson presentó este martes en París su apuesta más ambiciosa en el terreno de la higiene bucal: el CameraJet, un cepillo eléctrico de 479 euros que combina cepillado sónico, irrigación con enjuague bucal y una cámara macro de 100.000 píxeles capaz de mostrar en directo lo que ocurre dentro de la boca del usuario. Seis años de desarrollo, 661 ingenieros, 38 patentes y 16 millones de líneas de código han sido necesarios para dar vida a un dispositivo que la propia compañía define como un "sistema dental completo".
El corazón del producto es una lente endoscópica que captura 28 imágenes por segundo, situadas bajo las cerdas y protegidas por un capuchón de plástico. Un algoritmo de inteligencia artificial bautizado por la empresa como Gap Optical Targeting analiza esas imágenes para localizar los huecos interdentales. Cuando los detecta, activa en apenas 100 milisegundos un chorro cónico de enjuague bucal dirigido al espacio identificado. El sistema se entrenó con 470.000 imágenes dentales recopiladas durante la fase de desarrollo, según detalla El Mundo, y el cabezal se mueve casi mil veces por segundo con iluminación sincronizada a 257 hercios de forma independiente.
La tecnología de irrigación es, paradójicamente, la pieza más ingeniosa desde el punto de vista mecánico. Los irrigadores convencionales lanzan un chorro laminar que, según las pruebas realizadas por Dyson en colaboración con la Facultad de Odontología de la Universidad Nacional de Singapur, perfora la placa pero no la despega. El chorro cónico del CameraJet cubre más superficie con menos presión. Para hacerlo funcionar en cualquier orientación, la empresa ha diseñado un depósito "antigravedad" de apenas 12,5 mililitros con una bomba de diafragma y una cámara de presión de silicona que mantiene el caudal constante incluso cuando el cepillo está en posición horizontal, algo esencial para llegar a los molares.
En cuanto a eficacia, Dyson afirma que su oscilación sónica variable elimina hasta un 72% más de placa que los cepillos eléctricos premium líderes en zonas de difícil acceso, aunque la cifra varía ligeramente entre fuentes: The Guardian cita un 69% adicional, mientras que la nota de prensa oficial menciona el 72%. El cabezal combina dos tipos de cerdas, una interior más firme para manchas y otra exterior más suave para la línea de las encías, e incorpora una etiqueta RFID que contabiliza los usos y avisa al usuario cuándo debe sustituirlo a través de la app MyDyson, donde se visualiza la retransmisión en directo.
La compañía insiste en que la cámara no almacena vídeos en ningún momento, ni en el dispositivo ni en el móvil ni en la nube, y que únicamente se activa durante la visualización en directo o la irrigación automática, con un LED blanco indicador. No obstante, el cepillo requiere pasta de dientes y enjuague de formulación específica, sin agentes espumantes convencionales, ya que la espuma cegaría la lente. Cada recarga de productos cuesta 8,50 libras (alrededor de 10 euros), según The Guardian.
El lanzamiento llega a un mercado ya saturado de cepillos inteligentes con conectividad y aplicaciones asociadas. Wired recuerda que Dyson suele provocar reacciones en cadena cuando entra en una nueva categoría, como ocurrió con las aspiradoras escoba o los secadores premium, aunque en este caso la competencia es feroz: el Philips Sonicare DiamondClean, disponible en Boots y John Lewis, ronda las 600 libras. La propia British Dental Association (BDA) ha reaccionado con escepticismo. Su presidente, Eddie Crouch, advirtió de que "los pacientes no deben pensar que los últimos gadgets resolverán todos sus problemas de salud bucodental" y que "las grandes marcas con precios elevados no sustituyen a una rutina adecuada". El mensaje de la BDA es claro: basta con cepillarse dos veces al día siguiendo las indicaciones del dentista, algo que la media de usuarios no cumple, pues dedica apenas 45 segundos al cepillado frente a los dos minutos recomendados, y nueve de cada diez personas no usan hilo dental con la frecuencia adecuada.
El CameraJet se venderá en dos acabados, Ceramic Ultra Blue y Ceramic Pink, e incluirá base de carga, pasta y enjuague en el precio. La apuesta de Dyson por la higiene bucal supone un salto cualitativo para una categoría dominada por Oral-B y Philips, y llega en un momento en el que la firma, pese al histórico respaldo de su fundador James Dyson al Brexit, mantiene su sede corporativa en Singapur desde 2019. Queda por ver si los consumidores estarán dispuestos a pagar casi 500 euros por un cepillo que, según la evidencia dental convencional, no garantiza mejores resultados que una rutina básica bien ejecutada.
