Por primera vez, drones completamente autónomos, sin supervisión humana, han matado soldados en el campo de batalla. Lo confirmó Alexander Kokhanovskyy, fabricante ucraniano de drones, durante un evento con la embajada de Ucrania. La prueba ocurrió hace dos años en el frente de guerra ucraniano, cerca de Bajmut y Chasiv Yar. Diez drones cuadricópteros 'Terminator' controlados por IA volaron entre 3 y 5 kilómetros durante unos diez minutos y activaron un modo en el que un modelo de IA buscaba e interceptaba objetivos sin conexión remota. Tras el ataque, drones pilotados por humanos verificaron los resultados: varios soldados rusos y un camión murieron. No hay registro visual, pero se concluyó que los drones autónomos los mataron.
Kokhanovskyy afirma que el proyecto no ha avanzado por las restricciones legales de Ucrania, que prohíbe usar IA en la fase final de interceptación. El gobierno ucraniano mantiene conversaciones con empresas de defensa sobre posibles cambios. El uso de IA en ejércitos es habitual, pero siempre con humanos en el proceso. Este caso es la evidencia más categórica de muertes causadas exclusivamente por IA en combate. La ONU ha pedido prohibir las armas autónomas letales, y expertos como Mariarosaria Taddeo califican la práctica de 'horrenda'. Sin embargo, el analista Anthony King señala que, pese a ser técnicamente posible, los drones autónomos no son aún un instrumento militar decisivo.
