Dostoyevsky no es difícil, solo parece serio

Fuentes: Dostoyevsky isn’t difficult

Este artículo invita a desmitificar la lectura de los clásicos rusos, en particular de Dostoyevsky, cuya fama de obra densa y solemne disuade a muchos lectores. La autora relata cómo, tras abandonar Guerra y paz en la adolescencia por la confusión con los nombres rusos, descubrió Crimen y castigo en casa de su abuela y encontró una prosa sorprendentemente clara, ingeniosa y hasta vulgar. Argumenta que la traducción inglesa del ruso posee una nitidez luminosa y un humor seco muy alejados de la pesadez que se les atribuye, y que Tolstói resulta directamente lúcido. Frente a títulos como Viaje a Arcturus, Ulises o El juego de los abalorios, que sí le resultaron complejos, las novelas rusas se le revelaron simples, directas y profundamente humanas. La clave, sostiene, está en que Dostoyevsky escribía desde la experiencia vivida, con una atención tangible a sus personajes. El texto se cierra con una recomendación: releer el último capítulo de Los hermanos Karamazov antes de seguir repitiendo que Dostoyevsky es difícil.