Dormir con perros o gatos: qué dice la ciencia sobre el colecho con mascotas

Fuentes: Dormir con perros o gatos: qué dice la ciencia sobre el colecho con mascotas

El colecho con mascotas es una práctica enormemente extendida: una encuesta a 23.000 dueños reveló que la mitad duerme con su perro o su gato, porcentaje que la investigación académica replica de forma consistente. Los estudios confirman que los animales aportan apoyo emocional, cariño, seguridad y confort a sus dueños, pero también que pueden alterar la calidad del sueño.

Un estudio de la Clínica Mayo detectó problemas derivados del colecho en el 53% de los dueños que compartían cama con su mascota, principalmente por interrupciones cortas, desajustes de temperatura y diferencias en los ciclos de vigilia. Dormir en el mismo dormitorio, sin compartir cama, reduce notablemente estas molestias. Además, se han identificado otros inconvenientes: riesgos sanitarios (alergias, zoonosis, mordeduras), aumento de agresividad y problemas de separación en perros, y conflictos de pareja por la presencia del animal en la cama.

El factor clave es el tamaño del perro: el 76,85% de los Yorkshire Terriers o el 62,96% de los Chihuahuas duermen con sus dueños, frente al 18,18% de los San Bernardos. Los gatos molestan más que los perros. Grupos vulnerables como niños pequeños, embarazadas e inmunodeficientes deben extremar la precaución.

La investigación de Smith y su equipo concluye que, cuando la mascota está sana, tiene buena higiene y está bien educada, el colecho aporta más beneficios que perjuicios. El consenso científico respalda el sentido común: el problema no es dormir con el animal, sino las condiciones previas de salud y conducta.