Docker ha implementado microVMs desde su fundación, utilizando una arquitectura de virtualización minimalista que distingue a sus contenedores de las soluciones tradicionales basadas en contenedores Linux. Esta tecnología, que opera mediante un kernel de Linux reducido y un VMM (Virtual Machine Monitor) ligero sobre un hipervisor como KVM o Xen, ofrece un nivel de aislamiento superior y mayor seguridad que los contenedores estándar.
La historia de esta tecnología en Docker comienza en 2015, cuando el equipo desarrolló la 'library VMM' para Docker Toolbox, buscando una experiencia nativa en macOS y Windows. En lugar de depender de emuladores pesados como VirtualBox, la empresa construyó un VMM embebido en la aplicación principal, inspirado en las librerías Mirage Unikernel. El primer prototipo se denominó hyperkit, y la versión actual es el Docker VMM, que se integra directamente en la interfaz de usuario.
El sistema operativo dentro de estas microVMs se basa en el proyecto LinuxKit, diseñado para ser lo más eficiente y ligero posible. Esta arquitectura es la base fundamental de Docker Desktop y de Docker Sandboxes. Los Sandboxes permiten ejecutar agentes de código y herramientas de IA con un aislamiento estricto y gobernanza controlada, facilitando tareas como la ejecución de agentes de IA sin riesgos de seguridad. Esta elección técnica ha sido clave para la evolución de Docker hacia un entorno de desarrollo más seguro y eficiente.
