Un artículo de Distr.sh explora la viabilidad de usar Docker Compose en producción hasta el año 2026. La conclusión principal es que sí es posible, pero requiere abordar ciertas deficiencias operativas inherentes a la herramienta. Docker Compose, originalmente una herramienta interna, carece de funcionalidades de gestión robustas como la limpieza de contenedores huérfanos, la gestión de logs, la seguridad de sockets y la actualización de imágenes. El artículo detalla problemas comunes como contenedores obsoletos consumiendo recursos, discos llenos por logs sin rotar y la falta de acción ante fallos detectados por health checks. Se ofrecen soluciones prácticas, como el uso de flags para eliminar contenedores huérfanos (docker compose up -d --remove-orphans), la limitación del tamaño de los logs en el daemon de Docker y la implementación de health checks con mecanismos de reinicio automático (autoheal). El artículo destaca que Docker Compose es ideal para despliegues de nodo único, como aplicaciones para clientes o servicios de bajo mantenimiento, pero exige una gestión manual o mediante agentes para garantizar la estabilidad en producción. Distr.sh ofrece un agente que automatiza estas tareas, eliminando la necesidad de configuración manual y previniendo problemas recurrentes.
