Doce fiscales generales estatales presentaron el lunes una demanda para impedir la fusión de 110.000 millones de dólares entre Paramount y Warner Bros Discovery, al advertir que la operación elevaría los precios del cine y perjudicaría a los distribuidores de televisión por cable. Los estados —California, Arizona, Colorado, Connecticut, Massachusetts, Minnesota, Nevada, Nueva Jersey, Nuevo México, Nueva York, Oregón y Washington— sostienen que la unión consolidaría dos de los cinco grandes distribuidores cinematográficos y de canales básicos de cable, de modo que la compañía combinada retendría más de una cuarta parte de cada dólar generado por esos negocios en Estados Unidos.
El mes pasado, el Departamento de Justicia rechazó bloquear la operación, aunque The Wall Street Journal señaló que el personal técnico del organismo se inclinaba por recomendar una demanda. El exjefe antimonopolio interino del DOJ, Omeed Assefi, calificó esa información como «inexacta» en una entrevista de salida con Politico.
Paramount defendió la fusión como beneficiosa para consumidores y talentos, y acusó a los estados de «tergiversar» la competencia. La fusión ha generado alarmas en Hollywood y en círculos políticos porque situaría a CNN bajo el control de David Ellison, hijo del aliado del presidente Donald Trump Larry Ellison. La demora podría costar a Paramount unos 650 millones de dólares por trimestre en concepto de «ticking fee» a los accionistas de WBD.
