La filtración de los archivos binarios de DLSS 5 ha permitido a modders activar esta tecnología en juegos y en tarjetas gráficas sin soporte nativo, como las GeForce RTX 40 y RTX 30, lo que ha servido para medir su impacto real en rendimiento. Las primeras pruebas indican una pérdida aproximada del 30-35% en las GeForce RTX 50, del 40-50% en las GeForce RTX 40, y un resultado drásticamente peor en las RTX 30.
Un usuario consiguió ejecutar DLSS 5 en una GeForce RTX 3080 con Deep Rock Galactic: sin la tecnología el equipo rendía a 138 FPS, pero al activarla la cifra cayó a solo 4 FPS, lo que supone una pérdida del 97%. Los motivos son dos: los núcleos tensor de la serie RTX 30 son menos potentes que los de las series RTX 40 y RTX 50, y la arquitectura Ampere no soporta de forma nativa operaciones FP8, a diferencia de Ada Lovelace y Blackwell. Como DLSS 5 trabaja con FP8, las RTX 30 deben convertir las operaciones W8A16 a W8A8, un proceso que penaliza severamente el rendimiento.
En su versión oficial, DLSS 5 será exclusivo de las GeForce RTX 50, una decisión que los resultados obtenidos en generaciones anteriores ayudan a entender.
