El ecosistema de autenticación de correo electrónico ha dado su salto más importante en dos décadas con la llegada simultánea de DKIM2 y DMARCbis. DKIM2 (actualmente en draft-04) reescribe el protocolo de firmas para que la firma deje de ser una afirmación aislada sobre el contenido y se convierta en un eslabón dentro de una cadena de custodia verificable que acompaña al mensaje del autor al destinatario final: el reenvío ya no rompe las firmas, el correo reenviado fraudulentamente deja de verificarse y los rebotes pueden acreditar su autenticidad. Por su parte, DMARCbis, publicado en mayo de 2026 como RFC 9989, RFC 9990 y RFC 9991, sucede al DMARC original, sustituye la lista estática de sufijos públicos por un recorrido dinámico del árbol DNS y retira etiquetas que nunca llegaron a funcionar. Ambas actualizaciones son relevantes porque la autenticación es lo que impide que un estafador coloque el dominio de un banco en la cabecera From: de un mensaje.
En paralelo, el servidor de correo Stalwart ha anunciado que a partir de la versión 0.16.12 implementa por primera vez ambos estándares. Cualquier persona puede firmar y verificar mensajes DKIM2 y ejecutar comprobaciones DMARCbis desde el navegador a través del playground mail-auth, sin necesidad de instalación. La entrada detalla además los problemas históricos de DKIM1 —firmas vulnerables a reenvíos, fragmentación ante intermediarios, backscatter en rebotes— y los mecanismos que DKIM2 introduce para resolverlos, como la división en cabeceras Message-Instance y DKIM2-Signature.
