The Walt Disney Company ha aceptado pagar 50 millones de dólares a los suscriptores de YouTube TV y DirecTV para resolver una demanda colectiva que acusaba a la compañía de encarecer los servicios de televisión en directo por internet. La denuncia, presentada en noviembre de 2022 por cuatro abonados de YouTube TV ante el Tribunal de Distrito de Estados Unidos para el Norte de California, sostenía que Disney suscribió acuerdos anticompetitivos con plataformas de distribución OTT.
Según la demanda, Disney obligó a los distribuidores a incluir ESPN en los paquetes básicos y elevó los precios de ESPN y de Hulu + Live TV, su propio servicio de streaming con ESPN, lo que encareció toda la oferta del mercado de televisión de pago en directo por internet. Los demandantes argumentaron que Disney ejerce poder de fijación de precios sobre el conjunto del sector y lo utiliza para marcar un suelo de precios.
La queja recogía que el paquete base de YouTube TV pasó de costar 35 a 65 dólares tras incorporar los canales de Disney. Durante la disputa contractual de 2021 entre YouTube TV y Disney, YouTube TV llegó a señalar que su plan base sería 15 dólares más barato sin los canales propiedad de Disney.
