¿Disfrutan de nuestros espaguetis?

Fuentes: Are You Enjoying Our Linguine?
Imagen generada por IA con el prompt: American family of five at the counter of a small modern gelateria in central Rome, metal-lidded gelato display, young Italian worker answering questions, warm natural light, literary essay mood
Imagen generada con IA

Un ensayo publicado en The Dial reflexiona sobre el turismo estadounidense en Roma a partir de la escena de una familia americana en una gelateria crudista del Centro Storico, cerca del Ghetto Ebraico. Madre, padre, abuelo y dos hijos llegan al establecimiento buscando una experiencia de helados convencional y encuentran sabores artesanales poco familiares como el gianduia. A diferencia de los turistas europeos, que abandonarían el local ante el desconcierto, la familia permanece, formula más de treinta preguntas al dependiente y se entrega a un proceso minucioso de evaluación que, según el autor, convierte la visita en una tarea casi existencial.

El autor, residente en Roma, amplía la anécdota hacia una meditación más ambiciosa sobre el turismo como fuerza histórica. Introduce la noción de una «conciencia universal» que observa la escena desde fuera del mundo perceptible, atenta a este momento irrepetible de la humanidad en el que el turismo masivo mezcla culturas, contamina y colapsa las ciudades.

El texto rehúye un único punto de vista —residente, dependiente o crítico— porque, a juicio del autor, el ciclo repetitivo de tomas en redes sociales resulta estéril. En su lugar, reflexiona sobre la presencia estadounidense en Italia a partir de un paralelismo histórico: los soldados norteamericanos que desembarcaron en Anzio y entraron en Roma durante la Segunda Guerra Mundial, a quienes los italianos habrían respondido, según esta lectura, inventando la carbonara. El autor describe a los turistas americanos contemporáneos como un «ejército de liberación» que, casi un siglo después, sigue conquistando e inventariando el mundo, y resulta a la vez engorroso y deseado. Roma, a diferencia de otras ciudades europeas, no protesta contra el overturismo: tras el fascismo y una guerra que califica de inútil, los italianos habrían externalizado parte de su sentido de propósito a esos visitantes. El artículo queda inconcluso.