Diez años del aterrizaje de Philae en el cometa 67P: un hito de la exploración espacial

Fuentes: Philae’s extraordinary comet landing relived

El 12 de noviembre de 2014, la sonda Philae de la misión Rosetta de la ESA se convirtió en el primer objeto fabricado por el ser humano en posarse sobre un cometa, el 67P/Churyumov-Gerasimenko, tras un viaje de diez años y más de 500 millones de kilómetros desde la Tierra. El aterrizaje en la zona bautizada como Agilkia se logró con precisión milimétrica, aunque los arpones del módulo no se activaron y Philae rebotó hasta tocar la superficie en cuatro ocasiones antes de detenerse en Abydos.

Durante los saltos, los instrumentos de Philae midieron la dureza, porosidad y temperatura del cometa en distintos puntos: detectaron una capa blanda de varios centímetros seguida de un estrato duro, una porosidad del 75% en un bloque comparable a la espuma de un cappuccino y un ciclo térmico superficial de -180 °C a 145 °C cada 12,4 horas, el primero medido in situ en un cometa. Los espectrómetros COSAC y Ptolemy identificaron 16 compuestos orgánicos, entre ellos metil isocianato, acetona y acetamida, nunca antes hallados en cometas y relevantes para la química prebiótica. Además, Philae realizó las primeras medidas sísmicas activas en un cuerpo celeste desde la misión Apolo 17 en 1972 y aportó la investigación más detallada del magnetismo de un núcleo cometario, confirmando que es muy débil.

En las 64 horas posteriores a la separación de Rosetta, Philae completó el 80% de su plan científico antes de entrar en hibernación. Fue localizada de nuevo en 2015 y su ubicación exacta se reveló en 2016, poco antes del final de la misión Rosetta.