Dieciséis solicitantes de asilo, procedentes de Senegal, Costa de Marfil, Togo, Níger y Yemen, permanecen bloqueados en la zona de control marroquí de la frontera del Tarajal desde el viernes 23 de octubre de 2026. Tras ser trasladados por la Policía Nacional desde el CETI de Ceuta para su expulsión a Marruecos, las autoridades alauíes han rechazado su entrada, mientras que la Guardia Civil no ha permitido su regreso a España. Esta situación ha generado una crisis humanitaria, ya que los migrantes no pueden acceder a alimentos ni atención médica, y las autoridades españolas defienden que se encuentran en territorio marroquí, no en una zona de nadie. Según testimonios recogidos por elDiario.es, los afectados fueron alojados en dependencias policiales, les fueron retirados los teléfonos móviles y, tras la noche, fueron conducidos a unos doscientos metros de la frontera, cerca del mar. Mientras los ciudadanos subsaharianos permanecen atrapados, los ciudadanos marroquíes del mismo grupo fueron recogidos por la policía local. El grupo incluye ocho senegaleses, dos costarricenses, uno de Togo, uno de Yemen y otro de Níger. Aunque Interior afirma que los migrantes han agotado sus recursos legales, algunos denuncian que sí presentaron recursos contra la denegación de asilo. La situación ha sido denunciada ante el Defensor del Pueblo por la ONG Coordinadora de Barrios, que ha documentado la falta de respuesta de las autoridades ante la situación de vulnerabilidad de los solicitantes de asilo.
