El Departamento de Seguridad Nacional (DHS) anunció el viernes que cesará la emisión de tarjetas verdes a inmigrantes legales dentro de Estados Unidos, salvo en circunstancias extraordinarias. Esta decisión afecta a aproximadamente 1.2 millones de solicitantes con peticiones pendientes de residencia permanente. La agencia de servicios de ciudadanía e inmigración (USCIS) ha reducido las aprobaciones a la mitad en el último año y ahora exige que los solicitantes se deporten voluntariamente o apliquen en el extranjero. La organización Cato.org señala que esta política contradice la ley de inmigración y el intento de Congreso de facilitar la residencia para quienes ya están en el país. Las consecuencias incluyen la pérdida de empleo, la ineligiibilidad por presencia ilegal y la exposición a deportaciones. Además, la medida podría forzar a muchos a aplicar en consulados donde no hay apelaciones administrativas, aumentando el riesgo de arresto por parte de ICE.
DHS cesa otorgar tarjetas verdes—casi en su totalidad
