Un texto de divulgación farmacológica propone un análogo teórico del dextrometorfano (DXM), bautizado como DPO o 3-isopropoxi-dextrometorfano, con el objetivo de conservar los efectos terapéuticos del DXM —en particular su potencial antidepresivo rápido— y eliminar la conversión a dextrorfano (DXO), responsable de la disociación y de gran parte de la complejidad farmacocinética del DXM. La idea central consiste en sustituir el grupo 3-metoxi del DXM por un 3-isopropoxi más voluminoso, lo que, según la hipótesis del autor, impediría que la enzima CYP2D6 metabolicé el compuesto mediante O-desalquilación y reduciría así la producción de DXO. Herramientas predictivas como BioTransformer, SwissTargetPrediction y SwissADME sugieren que DPO atravesaría la barrera hematoencefálica y mantendría la inhibición de recaptación de serotonina, la actividad sigma-1 y un antagonismo NMDA débil propio del DXM, con una semivida estimada superior a 24 horas. El autor plantea que CYP3A4 podría convertirse en la vía metabólica principal y describe un esquema de síntesis en cuatro pasos a partir de DXO, que requeriría protección temporal del grupo amino antes de añadir el isopropoxi. El texto recalca que todas estas son hipótesis sin confirmación experimental y que serían necesarios ensayos de afinidad, metabolismo y farmacocinética para validar la molécula.
