Detectan niveles preocupantes de disruptores hormonales en leche materna en Seattle

Fuentes: Dangerous hormone-disrupting chemicals found in US breast milk samples

Un estudio revisado por pares ha detectado niveles alarmantes de químicos disruptores hormonales —entre ellos BPA, BPS, melamina, ácido cianúrico y triclosán— en muestras de leche materna recogidas en Seattle. El 92% de las 50 muestras analizadas estaba contaminado con al menos uno de estos compuestos, utilizados como antimicrobianos o plastificantes en productos de uso cotidiano. La investigación, liderada por Ryan Babadi, científico de la organización Toxic Free Future, advierte de que estas sustancias pueden interferir en el desarrollo de los recién nacidos, uno de los grupos más vulnerables a los efectos endocrinos.

El BPA apareció en el 74% de las muestras y el BPS en el 78%, ambos asociados en estudios previos con problemas de neurodesarrollo, asma, obesidad y bajo peso infantil. El triclosán se halló en el 62% y la melamina en el 92% de los casos. Los autores reconocen que el tamaño de la muestra es reducido y que las participantes tenían niveles educativos y de ingresos relativamente altos, pero subrayan que la presencia simultánea de múltiples disruptores representa un riesgo sistémico. Las mismas muestras ya habían arrojado con anterioridad niveles potencialmente peligrosos de PFAS y retardantes de llama.

Los investigadores insisten en que la lactancia materna sigue siendo la opción más saludable para los bebés cuando es posible, ya que las fórmulas también contienen estos compuestos. Babadi advirtió de que se trata de un problema que no se resuelve con decisiones de consumo individuales y reclamó regulaciones más estrictas, en un momento en que la Agencia de Protección Ambiental estadounidense, bajo la administración Trump, ha impulsado el debilitamiento de los límites a sustancias tóxicas en productos de consumo.