Un equipo de arqueólogos liderado por el investigador esloveno Ivan Šprajc ha localizado en la Reserva de la Biosfera de Calakmul, en Campeche (México), una ciudad maya virgen bautizada como Minanbé, que en yucateco significa "no hay camino". El yacimiento, de unas 15 hectáreas, permaneció cubierto por la selva durante más de mil años y, según las primeras observaciones, fue relevante durante el Clásico Tardío y Terminal, entre los años 600 y 900 d.C.
Para acceder al sitio, los investigadores emplearon primero quads por antiguas sendas forestales y luego abrieron cinco kilómetros de brecha a machete a través de una vegetación tan densa que ni la industria maderera había dejado caminos hasta allí. Esa inaccesibilidad, precisamente, preservó el lugar: Šprajc confirmó que no presenta signos de saqueo, algo inusual en la región.
La identificación se realizó a partir de escaneos LiDAR obtenidos hace más de una década. Las imágenes aéreas revelaron el asentamiento, cuya verificación sobre el terreno acaba de iniciarse. En el lugar, el equipo documentó un núcleo urbano con plazas, construcciones palaciegas y religiosas, terrazas y canalizaciones hidráulicas. Destaca una pirámide de más de 13 metros de estilo Río Bec, con mampostería cuidada, escalinatas empinadas y estelas con glifos, una de ellas fechada en el 849 d.C. y decorada con una escena de decapitación. Los expertos consideran que el conjunto fue erigido en las fases finales del Clásico, poco antes del abandono de los sitios mayas de la región en el siglo X.
