Un equipo internacional de astrónomos ha identificado al estrella más rápida jamás observada en la Vía Láctea. Denominada S301, este cuerpo celeste alcanza los 25.000 kilómetros por segundo, el equivalente a 90 millones de kilómetros por hora, lo que supone aproximadamente el 8 por ciento de la velocidad de la luz. El hallazgo fue anunciado por el Observatorio Europeo Austral (ESO) y se ha publicado en la revista Nature.
Según los datos proporcionados por la ESO, S301 completa una órbita completa alrededor de Sagitario A*, el agujero negro supermasivo situado en el centro de nuestra galaxia, en apenas 8,7 años terrestres. En su punto de mayor aproximación, la distancia entre el estrella y el agujero negro es comparable a la que separa a Saturno del Sol. Como referencia, el Sol orbita el centro de la galaxia a unos 230 kilómetros por segundo, lo que significa que S301 se mueve más de cien veces más rápido que nuestra estrella.
El estrella fue detectado por primera vez en la primavera de 2023 gracias al instrumento GRAVITY instalado en el Very Large Telescope Interferometer (VLTI) del ESO, que combina la potencia de los cuatro telescopios principales del observatorio mediante interferometría. Tras el descubrimiento, el equipo investigador pudo reconstruir la trayectoria del astro retrocediendo hasta 2017, confirmando que alcanzó su máximo acercamiento en 2023.
Estas características orbitales convierten a S301 en una herramienta científica sin precedentes. Los expertos explican que su órbita se desvía notablemente de las predicciones realizadas mediante la teoría clásica de la gravedad de Newton. Según la Teoría de la Relatividad General de Albert Einstein, un agujero negro en rotación «arrastra y retuerce el espacio-tiempo», un efecto que se intensifica cuanto más cerca se encuentra un objeto de él. El investigador Felix Mang, del Instituto Max Planck de Física Extraterrestre, describió la posibilidad de medir el spin de Sagitario A* a partir de los datos de S301 como «el cumplimiento de un sueño». Mientras que con los astros conocidos hasta ahora esta medición habría requerido décadas de observaciones, dos órbitas completas de S301 podrían ser suficientes.
Las simulaciones realizadas en 2024 por dos investigadores estadounidenses sobre el comportamiento de mil estrellas en las proximidades de Sagitario A* sugieren que los objetos de esta región colisionan continuamente a velocidades de miles de kilómetros por segundo. Estas colisiones, más parecidas a «chocos de manos violentos» que a impactos directos, hacen que las estrellas pierdan sus capas externas y aparenten ser mucho más jóvenes de lo que realmente son.
Sobre el origen de S301, los astrónomos manejan una hipótesis sólida: probablemente se trate del resto de un sistema binario que fue despedazado por las fuerzas de marea del agujero negro. Mientras S301 quedó atrapado en la órbita del agujero negro, su antigua estrella compañera habría sido expulsada a una velocidad suficiente como para abandonar la Vía Láctea por completo.
Para contextualizar la relevancia de Sagitario A, conviene recordar que este agujero negro concentra 4,297 millones de masas solares en una región más pequeña que la órbita de Venus alrededor del Sol. Aunque es considerablemente menor que el agujero negro de la galaxia M87, situado a 55 millones de años luz de distancia, Sagitario A se encuentra a solo 27.000 años luz de la Tierra, lo que permite observaciones mucho más detalladas.
El hallazgo de S301 marca un antes y un después en el estudio de los entornos extremos cercanos a los agujeros negros supermasivos. Gracias a su órbita única, los astrónomos dispondrán por primera vez de una herramienta directa para medir la rotación de Sagitario A* y poner a prueba los efectos relativistas predichos por Einstein hace más de un siglo. Las próximas observaciones del estrella durante sus siguientes órbitas serán clave para confirmar las predicciones de la relatividad general en uno de los entornos más extremos del universo conocido.
