Descubren dos pecios de la batalla de Attu, la invasión japonesa de Alaska de 1942

Fuentes: Hace 80 años un destructor estadounidense atacó lo que creía un submarino enemigo. Acabamos de descubrir que era un barco hundido

En julio de 2024, un equipo de arqueólogos submarinos financiado por la NOAA y el Servicio de Parques Nacionales de EEUU localizó en aguas de la isla de Attu, en el extremo oeste de Alaska, los restos de dos barcos hundidos durante la Segunda Guerra Mundial: el carguero militar japonés Kotohira Maru, bombardeado el 5 de enero de 1943 por aviones B-24, y el buque cablero estadounidense SS Dellwood, que encalló el 20 de julio de 1943. Ambos pecios yacen separados por unos 25 kilómetros. Se trata de la primera exploración submarina exhaustiva en la zona, una de las campañas bélicas menos estudiadas de la guerra y con la segunda proporción de bajas más alta para las tropas estadounidenses, solo superada por Iwo Jima.

El hallazgo resolvió además un enigma histórico de 80 años: en mayo de 1943, el destructor USS Phelps atacó lo que creía un submarino japonés en la bahía de Holtz; el estudio demuestra que el blanco era en realidad el casco del Kotohira Maru hundido en el fondo. Para la búsqueda se empleó un sonar de alta resolución y un dron submarino que inspeccionaron más de 1.000 objetivos en cinco días. El equipo señala limitaciones por las fuertes corrientes y subraya que la identidad de la tripulación del Kotohira Maru —de la que solo se confirmó el rescate de dos personas— sigue siendo desconocida. La investigación también recupera la historia del pueblo indígena Saskinax̂, deportado a Japón tras la ocupación y al que se le prohibió regresar a Attu tras la guerra: de 41 prisioneros, solo 25 sobrevivieron.