Un equipo de investigadores ha recuperado 32 cartas escritas entre Marie Curie y Albert Einstein entre 1911 y 1932, revelando la correspondencia personal de dos de los científicos más influyentes de la historia. El 7 de julio de 1922, Curie le escribió a Einstein para protestar por su dimisión de la comisión de cooperación intelectual de la Sociedad de Naciones, un evento que marcó el clímax de su relación. Durante 21 años, la correspondencia se centró en temas sociales y personales, más que en física, aunque Einstein le pidió en una ocasión que ignorara a los críticos de su trabajo.
La recopilación de estos documentos fue compleja, requiriendo el rastreo de archivos en ciudades como París, Zúrich, Princeton y Varsovia. Algunas cartas contenían polvo radioactivo y necesitaron limpieza antes de su publicación. La amistad entre ambos comenzó en el Primer Consejo Solvay de 1911, donde la prensa desveló un supuesto romance con Paul Langevin, generando un escándalo que incluso sugirió a Svante Arrhenius que Curie no recogiera su segundo premio Nobel. Aunque Einstein confesó a su futura esposa que Curie era 'fría como un pez', los expertos no están de acuerdo en si se trataba de una crítica real o una estrategia para evitar celos. Finalmente, el apoyo de Curie y otros amigos convenció a Einstein de no dimitir, y en 1923 se reincorporó al comité, demostrando la solidez de su relación a pesar de las diferencias personales.
