Un equipo internacional de investigadores ha identificado 26 nuevas especies bacterianas en las salas blancas donde se ensambló la sonda Phoenix Mars Lander antes de su lanzamiento. Las salas blancas de la NASA, esterilizadas mediante control de humedad, limpieza intensiva y exposición a radiación, albergan sin embargo microbiota persistente, según el estudio, en el que participó Karthik Raman, del Instituto Indio de Tecnología de Madrás en Chennai.
Muchas de las cepas halladas resisten a los productos químicos de limpieza y se adhieren a superficies estériles produciendo biopelículas adhesivas. Una proporción significativa posee genes que protegen su ADN del daño por radiación y otros que regulan la reparación celular frente al estrés oxidativo. Varias especies son capaces de formar esporas, lo que les permite sobrevivir a tratamientos agresivos gracias a cubiertas protectoras endurecidas.
Los análisis genómicos revelan además capacidades metabólicas de interés industrial: Agrococcus phoenicis y Microbacterium canaveralium producen un polímero antimicrobiano empleado en conservación de alimentos y medicina; Sphingomonas canaveralia sintetiza zeaxantina, antioxidante vinculado a la salud ocular; otra bacteria fabrica un sideróforo para captar hierro, y una más genera moléculas con propiedades anticancerígenas y antimicrobianas. Los autores concluyen que estas capacidades convierten a estos microorganismos en fuentes prometedoras de biomoléculas novedosas con aplicaciones para la industria en la Tierra.
