En 1993, un desarrollador de sistemas embebidos creó un prototipo de mapa en movimiento impulsado por GPS en tiempo real para una plataforma con CPU 486-SX de 25 MHz, 32 MB de RAM y pantalla de 1024x768 píxeles. El proyecto, encargado por un cliente, requirió optimizar cálculos geométricos complejos sin utilizar un coprocesador de punto flotante. La solución se basó en la librería Hipparchus, publicada en la revista Dr. Dobb's Journal, que empleaba celdas de Voronoi y redujo la mayoría de las operaciones a cálculos enteros de 8 y 16 bits, logrando una resolución superior a la de los puntos flotantes de precisión extendida. El prototipo funcionó correctamente y fue más rápido que los primeros dispositivos de consumo de Garmin o Magellan, que tardaron cinco años en aparecer y utilizaban pantallas monocromáticas de 360x240 píxeles. El desarrollador, contratado como proveedor de servicios, no poseía la propiedad intelectual del software y tuvo que entregar el proyecto al cliente debido a problemas financieros. Este hito técnico demostró que era posible ejecutar algoritmos de trigonometría en hardware de bajo coste, superando las limitaciones de los primeros GPS de consumo de la época, que dependían de CPUs más lentas y menos precisas.
