Desarrolladores e ingenieros reunidos en el encuentro de la Internet Engineering Task Force (IETF) celebrado en Viena alertaron sobre los efectos colaterales de los sistemas de verificación de edad ligados a los futuros vetos de redes sociales para menores en la Unión Europea. Según Louise Beltzung, responsable de política de consumo de la Cámara de Trabajo de Viena, varios Estados miembros impulsan prohibiciones por la escasa aplicación del artículo 28 de la Ley de Servicios Digitales, y el panel de expertos convocado por la presidenta de la Comisión, Ursula von der Leyen, amplía la protección a servicios como tiendas de aplicaciones, juegos y chatbots de IA, un concepto que denominó "Social Media Plus".
El Internet Architecture Board (IAB), dependiente de la IETF, publicó el documento RFC 9998 tras un taller multiactores sobre las dificultades técnicas de la verificación de edad. Entre los riesgos identificados figuran un fingerprinting más sencillo, una segmentación publicitaria más precisa, la obligación de confiar en proveedores de verificación desconocidos y un aumento del phishing por la cesión de datos de identidad. Las pruebas de conocimiento cero (ZKP) siguen siendo inmaduras y no eliminan el riesgo de elusión o de uso censor.
El desarrollador de Mozilla Martin Thomson concluyó que, aunque una solución técnicamente viable no es imposible, requiere cooperación y que el control permanezca en el usuario. Ted Hardie, experto de Cisco, criticó el sistema portugués basado en el documento de identidad digital por la cantidad de datos personales que expone y por excluir a migrantes, y pidió a los ingenieros un "combate callejero" para impedir las vallas de edad, mientras que Vittorio Bertola, de Open-Xchange, abogó por influir en el diseño para evitar los peores efectos técnicos.
