DePIN ha muerto: la nueva frontera es la infraestructura como servicio

Fuentes: DePIN is Dead. Long Live Infrastructure-as-a-Service.

El texto analiza por qué el modelo original de DePIN ha dejado de funcionar y cómo la industria cripto está repitiendo el mismo guion que siguieron antes la nube y las telecomunicaciones: construir capacidad bruta, dejar que se commoditice y desplazar los beneficios hacia quien ofrece servicio contratado y garantizado por encima.

La motivación llega desde la actualidad: Storj, una de las pocas empresas funcionales de almacenamiento descentralizado, presentó quiebra Capítulo 11 en julio de 2025, describiendo su negocio como "sólido y dimensionado" pero lastrado por obligaciones legacy. Al menos tres compañías del DePIN clásico han acometido reestructuraciones, ventas o escisiones para desvincularse del token durante este verano.

El patrón en la nube. AWS, lanzada como EC2 en 2006, aporta alrededor del 57% del beneficio operativo de Amazon pese a representar solo el 18% de sus ingresos. Amazon prevé unos 200.000 millones de dólares de CapEx en 2026, impulsado por la IA. Netflix paga a Amazon más de 1.000 millones de dólares anuales por cómputo y almacenamiento; Snowflake (4.500 M$), Datadog (3.400 M$), Zoom (4.900 M$) y Airbnb (12.200 M$) operan sobre infraestructura alquilada que sus clientes nunca llegan a ver. El gasto mundial en nube pública alcanzó 595.700 M$ en 2024, se proyecta en 723.400 M$ en 2025 y superará el billón de dólares en 2027 según Gartner.

El mismo guion en telecomunicaciones. T-Mobile pagó hasta 1.350 M$ por Mint Mobile, una marca sin torres, espectro ni radios. Existen más de 2.100 MVNO en cerca de 100 países, un mercado global de 89.000 a 99.000 millones. Los ingresos por servicio inalámbrico en EE. UU. llegaron a 224.900 M$ en 2024 frente a 19.400 M$ combinados de los tres grandes operadores de torres, una ratio de 12:1.

La regla tiene nombre. Clayton Christensen formalizó en 2003 que cuando una capa se commoditiza, los beneficios migran a una capa adyacente con valor único. Las predicciones de Carlota Perez sobre los ciclos tecno-económicos, con una fase de despliegue tras un crash financiero, encajan con los inviernos cripto de 2022 y 2026.

El guion ya es visible dentro de la cripto. Los usuarios de Kalshi operan precios de huevos y partidos de la NFL, los titulares de PYUSD ven PayPal, y los usuarios de Hyperliquid perciben un producto de exchange antes que una cadena: sus 844 M$ de ingresos en 2025 superaron los de Ethereum. Los datos del texto incluyen 263,5 M$ de ingresos y 2 millones de MAU para Kalshi, 2,95 billones de volumen para Hyperliquid, más de 310.000 M$ de oferta de stablecoins con 10,2 billones de volumen anual ajustado, y la firma del GENIUS Act en julio de 2025. La conclusión: la cripto no es la excepción, es la repetición más reciente del mismo guion, y eso indica que la industria está madurando.