Un periodista de Ars Technica viajó a la meseta del norte-centro de España para presenciar el pasado agosto un eclipse total de Sol desde Duratón. Es su tercer eclipse, tras los vividos en Estados Unidos en 2017 y 2024, y confiesa su intención de no esperar hasta 2044 para repetir la experiencia. El autor describe el lugar elegido, con grandes espacios abiertos, iglesias antiguas, castillos y campos de girasol bajo el sol de agosto, condiciones que, sumadas a la sequía que asola el país, ofrecieron una visibilidad idónea, aunque también mencionan los incendios que afectan a zonas cercanas, incluida la evacuación del complejo de la Red de Espacio Profundo de la NASA en España.
El texto incluye consejos prácticos para futuros espectadores: contar con un plan principal y varios alternativos por la posible nubosidad, prever aglomeraciones y tráfico, y equiparse con gafas de eclipse homologadas. En el lugar coincidió con cazadores de eclipses experimentados, uno de los cuales acumula hasta 20 viajes a la totalidad, todavía lejos del récord mundial de 35 que ostentan los estadounidenses Glenn Schneider y John Beattie.
