Demócratas acusan a Trump de "corrupción cripto" tras ganar más de mil millones de dólares desde su regreso al poder

Fuentes: Trump accused of 'disgusting' crypto greed after earning over $1bn since return to office

Una filtración financiera de 927 páginas de la Oficina de Ética Gubernamental de EE UU reveló que Donald Trump obtuvo más de 2.200 millones de dólares en su primer año de vuelta en la Casa Blanca, de los cuales más de 1.000 millones proceden de negocios de criptomonedas de su familia. World Liberty Financial, un proyecto conjunto entre la familia Trump y la del enviado de Medio Oriente Steve Witkoff, ingresó más de 500 millones por la venta de "tokens de gobernanza", mientras que CIC Digital LLC recibió más de 600 millones por memecoins con la marca Trump lanzados días antes de su segunda investidura.

La senadora Elizabeth Warren, principal demócrata del comité bancario del Senado, consideró las cifras una muestra de "corrupción cripto descarada" y exigió que la legislación cripto en curso impida al presidente, al vicepresidente, a altos cargos y a sus familias lucrarse con el sector. La candidata al Senado por Illinois Juliana Stratton calificó de "asquerosa" la "codicia infinita" del presidente. Trump rechazó las críticas afirmando que ya era rico antes de llegar al cargo y la Casa Blanca reiteró que sus negocios están gestionados por sus hijos y son independientes de sus funciones oficiales.

El caso se suma a otras polémicas: en junio, la UFC pagó bonificaciones en USD1, la stablecoin de World Liberty Financial, en un evento en el jardín de la Casa Blanca patrocinado por esa empresa. Además, asociados de la familia real de Abu Dabi compraron el 49 % de World Liberty Financial por 500 millones de dólares cuatro días antes de la investidura, tras lo cual la administración adoptó al menos diez medidas favorables a Emiratos Árabes Unidos, incluyendo exportaciones de chips de inteligencia artificial. El Senado también investiga posibles vínculos entre el exchange Binance y World Liberty Financial. Una enmienda para prohibir a cargos públicos poseer o promocionar criptoactivos fue rechazada en el comité bancario por líneas partidistas.