El West Cumbria Rivers Trust ha iniciado un proyecto de 50.000 libras para desmantelar una presa obsoleta en el arroyo Glinger Burn, cerca de Longtown, con el fin de que las anguilas europeas —consideradas en peligro crítico— y otros peces puedan migrar libremente por el río. La especie ha sufrido un declive del 90% en los últimos 30 años, según la organización ambiental, y al saltar la presa con caudales bajos muchos ejemplares resultaban heridos. El director asistente Luke Bryant explicó que, aunque en invierno las crecidas permiten el ascenso, la mayor parte del año los animales lo tienen muy difícil.
Las obras, financiadas por la Environment Agency, se prolongarán dos semanas con maquinaria pesada. Una vez retirada la estructura, se construirán «step pools» o pozas escalonadas que, según Bryant, combinan un río sano y sin barreras: incrementan el hábitat y permiten a los peces remontar y descender la corriente para desovar.
Se trata del primero de varios proyectos previstos este verano por el trust para ayudar a especies amenazadas. Bryant confía en que estas intervenciones contribuyan a «corregir errores» que afectan también a salmones y truchas, y sostuvo que, si cada verano se mejora un pequeño tramo y otros trusts hacen lo mismo, la fauna fluvial del país será más resiliente.
