Un vecino de Osséja, en los Pirineos franceses, ha sido identificado como el autor de una presa ilegal construida en el río Vanéra durante dos años para crear una piscina privada. El ayuntamiento de Osséja retiró la estructura el pasado 9 de octubre mediante una excavadora Kubota, tras la denuncia de pescadores y la asociación La Fario de la Vanéra, quienes alertaron sobre la disminución de la fauna local. La infracción, que consistió en alterar el cauce sin autorización, está sancionada por la ley francesa con una multa de hasta 1.500 euros, aunque aún no se ha impuesto la pena ni se ha determinado si el expediente derivará en una vía penal más grave. La obra, que funcionaba como una poza en verano, alteró el flujo natural del agua, favoreció la acumulación de sedimentos y elevó la temperatura, afectando al hábitat de las truchas. Mientras en Francia la sanción administrativa es limitada, en España la Ley de Aguas podría imponer multas de hasta 1.000.000 euros y penas de prisión de seis meses a dos años si se causan daños sustanciales. El río ha vuelto a su cauce natural, pero la identidad exacta del infractor sigue siendo un misterio y la reconstrucción del lecho del río continúa en curso.
