Demis Hassabis deja la dirección de Google DeepMind y asume la presidencia

Fuentes: Google DeepMind CEO Demis Hassabis is stepping aside, blog.google, theverge.com, arstechnica.com, eldiario.esT2, xataka.com

Google reorganiza su división de inteligencia artificial en un momento crítico para la carrera por la inteligencia artificial general (AGI). Demis Hassabis, Nobel de Química en 2024 y hasta ahora consejero delegado de Google DeepMind, dejará la dirección operativa de la unidad para asumir la presidencia de la misma y el cargo de chief scientist de Alphabet, la matriz de Google. En su lugar, Koray Kavukcuoglu, actual director de tecnología de DeepMind, será ascendido a vicepresidente senior de la unidad y reportará directamente al consejero delegado de Alphabet, Sundar Pichai.

El anuncio se produjo este jueves mediante mensajes internos de Pichai y Hassabis difundidos a las plantillas. Hassabis justificó su decisión por la necesidad de dedicar más tiempo a influir en el rumbo de la AGI y a dirigir Isomorphic Labs, la filial de Alphabet dedicada al descubrimiento de fármacos mediante inteligencia artificial, que ha sido una de las áreas donde más proyección pública ha tenido el científico británico, junto a su trabajo en AlphaFold.

En paralelo, dos figuras históricas de la compañía abandonan la empresa. Jeff Dean, chief scientist de Google y uno de los artífices de la infraestructura que hizo posible el aprendizaje profundo moderno, pondrá fin a una trayectoria de 27 años en la compañía. Junto a Sanjay Ghemawat, Google Senior Fellow, lanzará Discovery Loop, una sociedad de beneficio público independiente centrada en acelerar descubrimientos en aprendizaje automático, ciencia e ingeniería. Google será inversor fundador y proveedor de nube del nuevo proyecto, lo que suaviza la marcha de Dean y la integra en una colaboración futura.

La reorganización llega en un contexto de presión competitiva sin precedentes para Google. Según Axios, la unidad atraviesa una profunda reestructuración ante el avance de OpenAI y Anthropic, y la versión Gemini 3.5 Pro acumula meses de retraso respecto a sus competidores. El medio estadounidense atribuye parte de esa demora a la baja moral del equipo, tras una oleada de dimisiones de investigadores de alto nivel, incluido el copartícipe del proyecto Gemini, que han migrado a laboratorios rivales.

Pichai reconoció implícitamente el desafío en su comunicado: «Tenemos talento increíble, capacidad de cómputo de primer nivel y productos que llevan la inteligencia artificial a más personas que cualquier otra compañía». «Tenemos que acelerar todo este trabajo y mantenernos centrados en la frontera de la IA. Al mismo tiempo, nunca ha habido un momento más importante para dar forma al futuro de la AGI y la ciencia», añadió el directivo indio, quien también destacó los buenos resultados comerciales: la app de Gemini ya supera los 950 millones de usuarios mensuales y los modelos Gemma han superado las 900 millones de descargas.

Kavukcuoglu, que lleva 13 años en DeepMind desde sus primeros pasos, aseguró que la misión de construir inteligencia artificial de forma responsable «no cambia» y que su prioridad será despejar el camino para cumplir la hoja de ruta de Gemini. «En el panorama actual, que evoluciona con rapidez, debemos operar con intención y velocidad absolutas», escribió.

En una entrevista con The New York Times recogida por Axios, Dean explicó que abandonar una empresa cotizada le dará mayor margen para tomar decisiones orientadas al descubrimiento científico, aunque no siempre coincidan con los intereses financieros más puristas de Google. Esa libertad será clave en Discovery Loop, donde podrá explorar hipótesis con horizontes temporales más largos.

El movimiento dibuja una nueva arquitectura para la inteligencia artificial en Google. Hassabis queda liberado de la gestión diaria para ejercer una influencia más estratégica y científica, tanto dentro de la compañía como en el debate público sobre la AGI, donde ha sido una de las voces más reconocibles. Kavukcuoglu queda al frente de la ejecución técnica y de producto, mientras que Pichai mantiene el control sobre Alphabet y la coordinación entre las distintas áreas. La salida de Dean, por su parte, simboliza el cierre de una era y la apertura de una nueva fase en la que la frontera de la IA se mueve con más rapidez y los márgenes de error corporativo se estrechan.

El sector observa ahora si la reorganización consigue recuperar el impulso perdido y retener al talento que ha emigrado a competidores, en una carrera cuyo próximo capítulo se medirá en los próximos lanzamientos de modelos y en la capacidad de Google para mantener su posición entre las grandes potencias de la inteligencia artificial.