Un adolescente herido en el tiroteo de enero de 2025 en la escuela secundaria Antioch de Nashville (Tennessee) ha demandado a Omnilert, fabricante de un sistema de detección de armas por inteligencia artificial que no logró identificar la pistola empleada en el ataque, que dejó dos muertos, incluido el tirador. La demanda se presentó el mes pasado en el tribunal del condado de Davidson.
La denuncia sostiene que Omnilert "sabía o debía saber" que su sistema tenía limitaciones operativas relevantes —derivadas de la colocación de las cámaras, la proximidad del arma, el ángulo, la iluminación y la visibilidad— que podían provocar fallos en emergencias reales. Omnilert, cofundada por Ara Bagdasarian, declinó responder a las preguntas de Ars Technica; tampoco contestó la otra demandada, System Integrations, revendedora del producto.
En 2023, la Junta de Escuelas Públicas Metropolitanas de Nashville aprobó un contrato de más de un millón de dólares para desplegar la capa de detección de IA sobre la red de cámaras del distrito. Tras el tiroteo, el portavoz Sean Braisted explicó que, por la posición del tirador respecto a las cámaras, las imágenes "no estaban lo suficientemente cerca" para activar la alarma. La demanda cita el archivo de la web de Omnilert días antes del ataque, donde la compañía afirmaba que su tecnología "podría haber mitigado o evitado la tragedia" de la escuela Marjory Stoneman Douglas, sin mencionar falsos positivos ni limitaciones. El abogado del demandante, Chris Smith, calificó de "cuestionable" presentar el sistema como eficaz solo bajo condiciones muy concretas.
