Netflix enfrenta una millonaria demanda tras el robo de un disco duro con la copia maestra sin encriptar de 'Fortitude', una película bélica inconclusa de Nicolas Cage que la plataforma ni siquiera había adquirido formalmente. El caso, que combina despistes de seguridad, fallos de comunicación y una industria siempre vulnerable a las filtraciones, amenaza con sentar precedente sobre quién responde cuando se pierde una obra cinematográfica antes de su estreno.
EL ROBO
Según la demanda interpuesta el miércoles por la productora Op-Fortitude y su fundador, el financiero y cineasta suizo Simon Afram, los hechos se remontan al 15 de junio de 2026. Ese día, Daniel Haido, productor asociado del filme, entregó en mano en las oficinas de Netflix en Hollywood una copia maestra sin cifrar de 'Fortitude', advirtiendo tanto verbalmente como por escrito de que el archivo no estaba encriptado y solicitando su borrado tras el visionado.
Diez días después, el 25 de junio, Netflix reconoció oficialmente el robo. En un correo electrónico con el asunto 'DCP robado', Sean Berney, director de Cine Original de Netflix, escribió a Haido: 'Esto es una novedad para nosotros', y admitió que varios discos habían desaparecido de los escritorios de la oficina esa misma semana. Berney se limitó a ofrecer generar una nueva copia o reembolsar el coste del disco físico, una respuesta que los demandantes consideran insuficiente ante la posible filtración de una película inédita valorada en decenas de millones.
Haido había reclamado la devolución del disco en al menos cuatro ocasiones (17, 18, 24 y 25 de junio). Netflix pospuso la recogida alegando el festivo del Día de la Liberación y dejó sin respuesta varias solicitudes, hasta que una llamada de 45 segundos en la que un empleado prometió responder 'en menos de una hora' precedió al correo de Berney.
LA PELÍCULA
'Fortitude' reconstruye la Operación Fortitude, el célebre engaño aliado que desvió la atención nazi del verdadero punto del desembarco de Normandía. Protagonizada por Nicolas Cage en el papel del espía Dusko Popov, cuenta con un reparto de excepción que incluye a Ben Kingsley, Ron Perlman, Michael Sheen y Alice Eve. La cinta fue rodada en 35 milímetros para imitar la textura visual de la época y nadie ajeno al equipo de producción la había visto antes del robo.
Afram invirtió más de 45 millones de dólares de su propio bolsillo y siete años de trabajo para sacar adelante el proyecto. Las pruebas con público, según la demanda, arrojaron resultados comparables a los de filmes de espionaje histórico como 'Argo' o 'El código Enigma', con beneficios estimados de unos 112,5 millones de dólares, aproximadamente 2,5 veces el presupuesto.
LA VERSIÓN DE NETFLIX
Netflix rechaza cualquier responsabilidad. En un comunicado, un portavoz de la compañía aseguró que los demás discos sustraídos no contenían contenido alguno y que únicamente 'Fortitude' podía ser accedida por los ladrones, algo que atribuye exclusivamente a la decisión de la producción de entregar un disco sin cifrar. La plataforma sostiene que existe más de una copia de la película y que, hasta la fecha, no hay pruebas de que haya sido filtrada en internet.
Además, Netflix califica la demanda como un intento de extorsión y señala que los productores presentaron previamente una carta de reclamación exigiendo 165 millones de dólares. La compañía afirma haber abierto una investigación interna sobre el robo y haberse ofrecido a monitorizar sitios de intercambio de archivos no autorizados.
CONTEXTO HISTÓRICO
El caso de 'Fortitude' se inscribe en una larga tradición de pérdidas cinematográficas. Según un estudio de la Biblioteca del Congreso de Estados Unidos, solo el 14% de las cerca de 11.000 películas mudas rodadas en el país entre 1912 y 1929 se conserva en su formato original, y un 70% del total se da por perdido, principalmente por la degradación del nitrato o por la destrucción deliberada de copias para ahorrar costes de almacenamiento.
Sin embargo, la analogía más cercana en la era moderna es la filtración de 'Los mercenarios 3' en 2014: tres semanas antes de su estreno, una copia circuló por redes de descarga, lo que diversos analistasربطaron con su decepcionante taquilla. Estudios de la época cifraban el impacto de las copias no autorizadas previas al estreno como un factor determinante en la recaudación.
QUÉ ESPERAR
Los demandantes piden al tribunal que declare que Netflix debe al menos 2,5 veces el presupuesto de producción (112,5 millones de dólares), además de daños punitivos por el presunto incumplimiento implícito del contrato de devolver el disco tras el visionado. Por su parte, la productora ha pausado la comercialización internacional ante las reticencias crecientes de posibles compradores a adquirir los derechos de una película susceptible de aparecer en internet en cualquier momento.
El litigio, más allá de su desenlace judicial, reabre el debate sobre los protocolos de seguridad de las plataformas y las obligaciones de los estudios cuando manejan material inédito. En una industria donde una filtración previa al estreno puede hundir la rentabilidad de una inversión millonaria, 'Fortitude' se ha convertido en símbolo de lo que puede salir mal cuando la tecnología, la confianza y los plazos se combinan en el peor de los escenarios.
