Samsung, SK Hynix y Micron, que concentran más del 90% de la producción mundial de chips de memoria, afrontan una demanda federal presentada el 25 de junio ante el Tribunal de Distrito de Estados Unidos para el Distrito Norte de California. El bufete Bathaee Dunne LLP, con sede en Nueva York, acusa a los tres fabricantes de coordinar de forma ilegal los precios de la memoria DRAM y de mantener artificialmente bajos los niveles de suministro para impulsar una subida de precios. La denuncia, interpuesta por consumidores y empresas que adquirieron productos con memoria afectada, se basa en la Ley Sherman, la Ley Cartwright de California y la Ley Antimonopolio de Minesotta, y solicita una compensación económica y medidas cautelares que pongan fin a las prácticas anticompetitivas.
Los demandantes sostienen que la escalada de precios no responde a las leyes del mercado, sino a un acuerdo deliberado para restringir la oferta. Como evidencia mencionan contratos plurianuales firmados con grandes clientes que comprometen la mayor parte de su producción, lo que anticipa precios elevados y perpetúa la escasez. La demanda recuerda que entre 1998 y 2022 Samsung pagó cerca de 300 millones de dólares y SK Hynix 185 millones tras declararse culpables de conspiración para fijar precios de la DRAM, un escándalo que llevó a directivos de ambas firmas a prisión.
El precio de la memoria DDR5 ha subido más de un 450% desde septiembre de 2025, mientras los fabricantes alegan que la demanda de chips para centros de datos de IA agotó la producción. La demanda cuestiona que la escasez sea genuina y sospecha una coordinación para priorizar la producción destinada a grandes clientes, como demuestra el cierre de Crucial por parte de Micron.
