Una viajera, Kerry Thomas, ha presentado una demanda contra la Administración de Seguridad del Transporte (TSA) tras sufrir una lesión grave en la médula espinal como resultado de ser obligada a pasar por un escáner corporal AIT en el Aeropuerto Internacional de Atlanta Hartsfield el 21 de mayo de 2024. Thomas, que tiene un implante estimulador de la médula espinal, solicitó un registro manual (pat-down) para evitar el escáner, ya que este podría dañar su dispositivo. A pesar de su solicitud y de presentar una tarjeta de identificación médica, un agente de la TSA la obligó a pasar por el escáner, lo que provocó la destrucción del implante y requirió cirugía. La demanda alega negligencia por parte de la TSA, que no cumplió con sus propias normas que exigen ofrecer registros manuales a pasajeros con dispositivos médicos susceptibles de daño. Este incidente se suma a una serie de controversias recientes que involucran a la TSA, incluyendo casos de agentes que ignoran sus propias reglas y violan leyes como la Ley de Estadounidenses con Discapacidades. Thomas busca una compensación económica por daños físicos y mentales, gastos médicos, pérdida de ingresos y otros perjuicios.
