Delta Air Lines investiga la creación de una red Wi-Fi falsa por parte de varios pasajeros durante un vuelo que cubría la ruta Las Vegas–Atlanta el pasado lunes, un incidente que ha puesto en alerta a las autoridades federales y ha reabierto el debate sobre la ciberseguridad en el sector aéreo.
Según informó la aerolínea, el vuelo (identificado como Delta 591) despegó de Las Vegas con destino a Atlanta cuando la tripulación detectó que uno o varios pasajeros habían creado una red inalámbrica fraudulenta que imitaba el sistema Wi-Fi legítimo del avión. El portavoz de Delta, Morgan Durrant, aseguró a TechCrunch que "la seguridad del vuelo nunca estuvo en cuestión y ningún sistema operativo de la aeronave se vio afectado", y añadió que la red interna de la aeronave "no se vio comprometida".
No obstante, el incidente obligó a la tripulación a desactivar la red Wi-Fi real durante aproximadamente 30 minutos, lo que dejó sin conexión a los pasajeros. Tras detectar la anomalía, los pilotos enviaron dos mensajes a través del sistema ACARS (un protocolo de comunicaciones aire-tierra de uso público) al control de tráfico aéreo informando de lo ocurrido. En uno de los mensajes, recogido por la cuenta de redes sociales "ACARS Drama" y reproducido por Ars Technica, los pilotos detallaron: "NO INFO AS OF NOW WE HAVE A BUNCH OF PAX THAT WERE AT A CYBER CONFERENCE IN LAS THEY WERE ABLE TO JAM OUR WIFI AND BROADCAST THEIR SIGNAL" (Sin información por ahora. Tenemos un grupo de pasajeros que estuvieron en una conferencia de ciberseguridad en Las Vegas. Pudieron interferir con nuestro Wi-Fi y transmitir su propia señal).
Una descripción del suceso publicada en Reddit, según recoge Ars Technica, señaló que los pasajeros crearon un punto de acceso falso bajo el nombre "Delta WiFi Fast" con una página de inicio tipo phishing "diseñada para recopilar las credenciales personales de los pasajeros".
El episodio coincide con un contexto particular: el vuelo despegó apenas un día después de la finalización de la conferencia DEF CON, uno de los eventos de ciberseguridad más importantes del mundo, celebrado anualmente en Las Vegas. Fuentes como Ars Technica y los propios mensajes de los pilotos apuntan a esta coincidencia, y Durrant también reconoció ante TechCrunch que parte de los pasajeros provenían de conferencias de ciberseguridad celebradas en la ciudad.
Técnicamente, este tipo de ataque se conoce como "evil twin" (gemelo malvado), una técnica conocida desde hace años por la comunidad de seguridad informática, según recordó Ars Technica. Consiste en desplegar una red Wi-Fi que imita el nombre y las características de una red legítima para captar datos de los usuarios que se conectan. Como explicó TechCrunch, herramientas como el dispositivo Wi-Fi Pineapple, comercializado legalmente por la firma Hak5, están diseñadas para este fin y son vendidas tanto a profesionales de pruebas de seguridad como a aficionados al hacking, lo que demuestra lo accesible de esta tecnología.
En cuanto a la respuesta institucional, Delta aseguró que colaborará con las fuerzas de seguridad federales y los reguladores de aviación para esclarecer los hechos. "Estamos investigando a fondo para reunir el conjunto completo de información, lo que llevará tiempo. Nos asociaremos con las fuerzas del orden federales y los reguladores de aviación para garantizar que el incidente sea investigado exhaustivamente", declaró Durrant.
Por su parte, el Departamento de Policía de Atlanta remitió las preguntas a las autoridades federales. La Administración Federal de Aviación (FAA), a través de su portavoz Steve Kulm, indicó que no había recibido ningún informe sobre el incidente, mientras que el FBI no respondió de inmediato a las solicitudes de información de TechCrunch. Tampoco se ha identificado formalmente a los pasajeros involucrados ni se han presentado cargos.
El suceso abre interrogantes sobre los protocolos de seguridad en las redes Wi-Fi ofrecidas por las aerolíneas, que suelen limitar el acceso a una intranet con contenido restringido, precisamente para reducir riesgos. Aun así, como ilustra el caso, estas redes pueden ser suplantadas con relativa facilidad a bordo, donde los pasajeros cuentan con pocas herramientas para distinguir una conexión legítima de una fraudulenta.
Por ahora, Delta continúa la investigación y el sector observa el caso con atención, ante la posibilidad de que marque un precedente regulatorio en la protección de las comunicaciones inalámbricas dentro de las aeronaves comerciales.
