La obra maestra de Eugène Delacroix, 'La entrada de los cruzados en Constantinopla', ha sido sometida a una meticulosa restauración que ha revelado su vibrante colorido y significado original. Encargada por Luis-Philippe I para decorar el Château de Versailles, la pintura, que actualmente reside en el Louvre, había sido oscurecida por capas de barniz amarillento. El proceso de conservación, que finalizó en abril de 2026, no solo reforzó la estructura de la obra, sino que también eliminó los barnices y materiales antiguos, permitiendo apreciar la destreza técnica de Delacroix, incluyendo su innovadora técnica de 'flochetage' para representar la piel. El análisis científico reveló detalles impactantes, como la decisión del artista de ocultar un cadáver tras los estandartes, y la destacada representación de las mujeres cautivas. Esta restauración culmina una campaña de conservación de formatos grandes de Delacroix iniciada en 2019.
Delacroix: Restaurada al brillo original 'La entrada de los cruzados en Constantinopla'
