Del "made in China" barato al premium: cómo China reinventó su industria

Fuentes: El gran pendulazo del "made in China": cómo la tecnología china ha pasado de ser sinónimo de barata y mala a premium

Durante años, la etiqueta "Made in China" fue sinónimo de copia barata y baja calidad. Esa percepción ha cambiado de forma radical en la última década: móviles, coches, drones y electrodomésticos chinos compiten hoy de igual a igual con los mejores fabricantes occidentales. El artículo recorre ese giro a través de dos expertos: Julio Ceballos, consultor de negocio en China y autor de varios libros sobre estrategia china, y Patrick McGee, autor de 'Apple in China'.

El punto de partida fue la cultura shanzhai, pequeños talleres que a mediados de los 2000 imitaban productos occidentales como el iPhone (el HiPhone 5 llegó a venderse por 35 dólares). Lejos de ser un simple pirateo, aquella red de fabricantes funcionó como una escuela industrial: obligó a dominar la ingeniería inversa, la modularización del producto y una cadena de suministro ultraflexible. Plataformas single chip y design houses especializadas en diseños llave en mano abarataron la entrada y aceleraron los ciclos de prototipado.

El punto de inflexión llegó cuando China dejó de competir solo por precio e impuso categoría en producto. En móviles, el Xiaomi Mi 10 Pro y el OnePlus 8 marcaron el salto a la gama premium. Un actor involuntario en ese salto fue Apple: su exigencia obsesiva por la calidad, heredada de Steve Jobs, elevó el estándar de las fábricas chinas y contagió esa cultura a toda la industria.

El fenómeno va mucho más allá de los smartphones: DJI domina el mercado global de drones y Midea fabrica la mayoría de microondas del mundo. Hoy, Apple depende tanto de su socio chino que, según Tim Cook, China es un socio insustituible.