Un investigador académico explica por qué abandonó gestores de referencias como Zotero, Jabref, Cobib y Tellico para gestionar su bibliografía completa desde un único archivo BibTeX de texto plano, una decisión que mantiene desde hace casi dos años.
BibTeX, el formato asociado a las distribuciones de LaTeX, contiene campos estandarizados como título, autor, fecha o editorial que permiten navegar el archivo con comandos básicos del sistema. La pieza clave, según el autor, es el campo "keywords", que admite etiquetas personalizadas como el proyecto al que pertenece cada fuente, los temas tratados o si ya ha sido leído. Con una sencilla orden de grep —por ejemplo, grep -E "keywords.*have_read|cyber_security" file.bib— se localizan en segundos las entradas que cumplen varios criterios a la vez. El campo "note" permite además añadir notas detalladas sobre hallazgos o métodos.
El artículo defiende las ventajas del enfoque: BibTeX es texto plano plenamente portable, admite control de versiones, puede adjuntarse a correos sin problemas y se combina con otras herramientas UNIX mediante pipelines (grep, uniq, sort) para contar referencias, listar revistas o extraer datos concretos. Frente a los gestores propietarios, elimina la dependencia de un único desarrollador y los fallos de migración entre plataformas.
La curva de aprendizaje es exigente, como ocurre con todo el ecosistema TeX, pero el autor sostiene que dominar estas herramientas resulta rentable a largo plazo en el entorno académico, donde LaTeX está ampliamente extendido.
