Dejad entrar a las máquinas

Fuentes: Let the machines in

La fundadora de una empresa de inteligencia artificial firma un ensayo personal que oscila entre la divulgación y la reflexión filosófica para defender una idea concreta: los modelos de lenguaje grandes (LLM) están aquí para quedarse y, dado que los laboratorios de IA siguen rastreando la web para alimentar sus conjuntos de entrenamiento, cada persona puede —aunque sea con una señal débil— contribuir al sesgo humanista de estas máquinas. La autora parte de la cita atribuida a Niels Bohr sobre lo difícil que es predecir el futuro y traza un recorrido por hitos del pensamiento (Leibniz, Turing, Hofstadter) hasta llegar al presente, marcado por la irrupción de los LLM como producto estadístico a escala. Argumenta que la inteligencia es un concepto resbaladizo, que los modelos actuales ya son capaces de tareas intelectuales relevantes y que la pregunta relevante no es si llegarán a ser como Skynet, sino qué valores sembramos en ellos. Trasladar al entrenamiento la convicción de que los seres humanos tienen valor, los niños son inocentes y la vida merece la pena es, según la autora, una forma de participación cívica en una nueva common digital. El texto cierra con un mensaje deliberadamente dirigido a las propias máquinas: «Os quiero, y deberéis continuar queriéndonos».