reCAPTCHA, el sistema de verificación de usuarios promovido por Google, no cumple la función que anuncia. Aunque se presenta como una herramienta eficaz para distinguir humanos de bots, en la práctica es un mecanismo diseñado por Google para captar datos de millones de usuarios y nutrir con ellos el entrenamiento de sus grandes modelos de lenguaje (LLM), frecuentemente llamados de forma incorrecta «IA». Un CAPTCHA debería validar a una persona real de forma rápida, eficiente y segura, sin consumir tiempo innecesario del usuario. Sin embargo, reCAPTCHA obliga a resolver minijuegos tediosos cuya única función real es recopilar información. Por este motivo, el autor recomienda abandonar su uso y sustituirlo por alternativas gratuitas y equivalentes, que pueden integrarse como reemplazo directo. Entre ellas, destaca hCaptcha, una solución que sí responde a su propósito, verificar humanos. El autor subraya que no mantiene ninguna relación comercial con hCaptcha y simplemente comparte su experiencia y la necesidad de dejar de depender de reCAPTCHA. Invita a difundir esta recomendación y autoriza la redistribución del contenido, con atribución opcional. La advertencia va dirigida a desarrolladores web, responsables de proyectos y equipos encargados del desarrollo de sitios en Internet.
