La carta de Farnese, fechada en abril de 1542, representa uno de los desafíos criptográficos más complejos de la historia papal. Escrita por el cardenal Alessandro Farnese y dirigida al obispo Giovanni Poggio, el documento utiliza un cifrado de dos páginas que ha permanecido sin resolver durante siglos. Aunque el texto original fue transcrito públicamente en 2016, la clave y el texto plano siguen siendo inciertos, lo que ha convertido a este expediente en un caso de estudio central para la investigación histórica y la criptografía clásica.
El documento presenta una estructura híbrida: la primera parte es texto claro en italiano, mientras que el resto consiste en una secuencia de dígitos que codifican la información. La dificultad principal radica en la ambigüedad de los códigos, ya que una secuencia de dígitos puede interpretarse de múltiples formas dependiendo de la clave y de los límites de los códigos. Por ejemplo, la secuencia inicial '73 4 57 4' puede leerse como 'd o p o' o como 'n m o p o', lo que impide una lectura inmediata sin resolver la clave.
Investigadores como Aloys Meister, Ludwig Cardauns, George Lasry y Beáta Megyesi han analizado el texto desde 1906, pero no lograron decifrarlo. El análisis de frecuencias de dígitos revela patrones estadísticos, como la ausencia de dígitos duplicados y la alternancia entre grupos de números, que sugieren un sistema de codificación simple donde cada letra tiene un código de uno o dos dígitos. El artículo describe un método de búsqueda que combina la modificación de asignaciones de letras con un decodificador que utiliza un modelo de lenguaje de cinco gramas para evaluar la probabilidad de cada lectura, permitiendo distinguir entre la clave correcta y las hipótesis plausibles.
