Decadencia sin placer: el lujo contemporáneo ha perdido la capacidad de disfrute

Fuentes: Welcome to the age of decadence without pleasure

El ensayo argumenta que la cultura actual vive una 'decadencia sin placer': pese a la abundancia de estímulos, riqueza y distracciones, predomina un tono vital apagado y vacío. Las autoras, Michèle Mendelssohn y Charlie Tyson, sostienen que la sociedad ha heredado las superficies del decadentismo de fin de siglo —lujo, artificio, exhibición corporal, obsesión por la autoestilización— pero ha abandonado su defensa del placer como fin en sí mismo. El resultado es una cultura donde el goce queda subordinado a programas de optimización y sustituido por la estimulación algorítmica y la gratificación instantánea.

El texto recorre la genealogía del concepto: desde Elagábalo y Nerón, pasando por las críticas conservadoras de Ross Douthat, Peter Thiel o JD Vance, hasta la noción de izquierda de Franco 'Bifo' Berardi sobre la 'lenta cancelación del futuro'. Recuerda que movimientos considerados decadentes, como el Rococó, el periodo otomano tardío o el Berlín de Weimar, dieron lugar a estallidos artísticos extraordinarios. Los decadentes finiseculares —Wilde, Beardsley, Huysmans, Rachilde— opusieron a la utilidad victoriana una filosofía del placer inútil, resumida en la frase de Walter Pater: 'no el fruto de la experiencia, sino la experiencia misma, es el fin'.

La pieza contrasta dos figuras para ilustrar la distancia entre el decadentismo histórico y el presente: el duque Jean des Esseintes de 'À rebours' de Huysmans, que se recluye para cultivar la sensación, y el magnate tecnológico Bryan Johnson, cuyo movimiento 'Don't Die' somete el cuerpo a una gestión ascética al servicio de la longevidad. Los GLP-1, el 'looksmaxxing' y la inteligencia artificial —incluidos los chatbots— extienden esa lógica: el artificio y la autoestilización quedan reconvertidos en proyectos de autooptimización, y la promesa del buscador Joybuy evidencia, según las autoras, el anhelo actual de un placer que el entorno ya no proporciona.