Peter Young, autodenominado 'eco-terrorista'convicto y ex presidiario, relata en un ensayo autobiográfico cómo pasó de la indigencia a 'jubilarse joven' en apenas seis años. Procedente del circuito punk y anarquista del noroeste del Pacífico, el autor describe su rechazo radical al trabajo asalariado y al sistema monetario: a los 18 años optó por vivir en casas abandonadas, recoger comida de contenedores y robar en supermercados de barrios acomodados del este de Seattle. Vivió casi dos años sin pagar alquiler en una mansión en una de las zonas más ricas del estado, en la misma calle que el cofundador de Microsoft Paul Allen.
El texto, de tono provocador y dirigido a punks, activistas y anarquistas 'de mediana edad'que sienten que su contracultura 'no envejece bien', defiende que muchas de las creencias limitantes heredadas de la escena fueron tejidas por 'gente miserable'. Tras una redada policial, Young y sus compañeros fueron detenidos como okupas; en el registro, la policía halló 'documentos de liberación animal'. El grupo asaltó seis granjas peleteras en dos semanas, liberando a miles de visones y zorros, lo que les valió cargos federales de 'terrorismo contra empresas animales', con condenas potenciales de hasta 82 años. Young logró escapar antes de que se firmara la orden y se convirtió en fugitivo. El ensayo, escrito en primera persona y con ironía constante, mezcla autobiografía criminal, crítica cultural y un manual de supervivencia antisistema que muchos lectores podrían considerar una apología de la delincuencia.
