De Mladic a Netanyahu: el nacionalismo que sobrevive a la condena

Fuentes: De Mladic a Netanyahu y de la Gran Serbia al Gran Israel: cómo glorificar un genocidioT2

La muerte del general Ratko Mladic en la cárcel de La Haya, donde cumplía cadena perpetua por genocidio, ha reabierto el debate sobre cómo una sociedad puede convertir a un criminal de guerra en héroe nacional. En Serbia y en la República Srpska, aficionados, políticos y nuevas generaciones nacionalistas han salido a las calles a rendir homenaje al militar que dirigió el asedio de Sarajevo (1.425 días, más de 13.000 muertos) y la matanza de Srebrenica, donde fueron asesinadas unas 8.000 personas. Pancartas en estadios, grafitis con la frase «Cuchillo, alambre de púas, Srebrenica» y desfiles muestran que la justicia penal no ha cerrado el ciclo: detrás de Mladic seguía vivo el proyecto de la Gran Serbia, alimentado por el victimismo y el Memorando de la Academia Serbia de las Ciencias y las Artes de los años ochenta.

El artículo traza un paralelismo entre aquel nacionalismo irredentista serbio y la actual ideología del Gran Israel, defendida por el Gobierno de Benjamin Netanyahu, y recuerda la carta de David Ben Gurion a su hijo en la que describía un Estado judío como «el principio» de la ocupación de todo el territorio. La pieza recoge las palabras de la experta Olivera Simić, que advierte de que Mladic no era un psicópata aislado sino el vértice de una infraestructura militar y política capaz de cometer atrocidades, y concluye que el mundo no ha aprendido la lección mientras esos marcos ideológicos continúen vigentes.