El desarrollador y antiguo técnico de reparación de cámaras Nikon Danny Spina cuenta en su blog el proceso que le llevó a abandonar las siglas «DS» —un placeholder de iniciales en una caja que había usado durante años— y sustituirlas por un símbolo generado algorítmicamente. La inspiración llegó al reencontrarse con los manuales de servicio de las cámaras y descubrir, leyendo sobre la Escuela de Ulm (Hochschule für Gestaltung, 1953-1968), el método que vincula el diseño con la técnica y la medición, origen del lenguaje visual de Braun y de la estética industrial europea de posguerra.
Spina partió de su apellido, «Spina», que en italiano designa los pasadores elásticos (spina elastica): piezas estandarizadas —ISO 8752 para el slotted spring pin y ISO 8750 para el coiled spring pin— que se anclan por compresión. Escribió el logo como una función spina(turns, band, gap) que genera ambas variantes a partir de parámetros numéricos, congelándola en 1,45 vueltas —por debajo de las 2,25 reales, porque la rejilla de píxeles ganó la discusión— y rotada 135° para evitar lecturas no deseadas (a tamaño pequeño, el muelle parecía un pato).
Para decidir entre geometrías aplicó un criterio topológico: contar los huecos cerrados del trazo, que indican cuándo la espiral deja de ser espiral y se convierte en anillo. La conclusión fue que ninguna espiral sobrevive a 16 píxeles, por lo que adoptó una solución mixta: el símbolo espiral a tamaños grandes y el pasador ranurado —que sí resiste— como favicon.
