De broma a plataforma de inteligencia militar: la historia de SondeHub

Fuentes: How a joke domain purchase turned into geopolitical warfare

En 2018, un aficionado australiano a la radiosonda registró sondehub.org como una inocentada: un simple redireccionamiento a habhub.org, una web pensada para globos de aficionados, no para los transmisores que llevan los globos meteorológicos. La cosa empezó en serio cuando Habhub se quedó pequeño: el equipo comenzó a recibir y almacenar datos en sus propios servidores, y a construir APIs compatibles hacia atrás y un predictor propio. Con el tiempo, desarrollaron "predicciones inversas": tomando datos de una radiosonda ya en vuelo y aplicando modelos de viento hacia atrás, localizaban los puntos de lanzamiento con notable precisión. Así, casi sin querer, empezaron a mapear bases militares, baterías de artillería e incluso buques de guerra, porque los datos de viento sirven tanto para predecir el tiempo como para calcular el tiro de artillería. En 2023, el episodio del "globo espía chino" disparó el tráfico en SondeHub después de que EE.UU. derribara un globo de aficionados con un misil AIM-9X Sidewinder de 439.000 dólares. Desde entonces, el sitio recibe peticiones del Pentágono, de la industria aeronáutica y de torres de control. En 2024 detectaron un uso intensivo de la API desde una IP de AWS: al investigar, resultó ser un equipo militar (probablemente ucraniano) que empleaba SondeHub para planificar rutas de vuelo de drones sobre el campo de batalla ruso, sobrecargando el sistema. Para no cortar el servicio ni delatar posiciones, contactaron con AWS y facilitaron un predictor local en Docker. En 2025, la "Oficina del Secretario de Guerra (Inteligencia y Seguridad)" de EE.UU. pidió datos sin contrapartida civil: SondeHub respondió que, en ese caso, el acceso tendría que ser de pago. La entrada se publica ahora, según el autor, cuando la "guerra de globos" es ya de dominio público.