Un estudio basado en datos satelitales de la NASA y mediciones in situ alerta sobre un retroceso pronunciado de la recarga de aguas subterráneas en Brasil durante las dos últimas décadas, con regiones del este del país donde la renovación de acuíferos se ha detenido por completo. La investigación, publicada en Science Advances y liderada por la Universidad Federal de Río de Janeiro junto al Geological Survey de Brasil y el Hydrological Sciences Laboratory de la NASA, combina datos geológicos con los del experimento GRACE (2002-2023), que mide variaciones de la gravedad terrestre para estimar reservas de agua en profundidad, procesados mediante un modelo de inteligencia artificial aplicable a los 8,5 millones de km² del territorio brasileño.
El trabajo cifra la recarga media de aguas subterráneas en el período estudiado en 223 ± 16 mm anuales, alrededor del 12 % de las precipitaciones. En el este del país, la extracción intensiva para uso agrícola, sumada a sequías y a la variabilidad climática, provoca un descenso permanente de los niveles freáticos, sin posibilidad de regeneración. Los autores identifican patrones similares en acuíferos sobreexplotados de Bangladés, India, Irán y Estados Unidos. Las consecuencias afectan a la disponibilidad de agua potable, a ecosistemas de humedales, ríos y arroyos, y a la producción agrícola de una de las principales graneros del mundo, lo que supone un riesgo para el suministro alimentario global.
