Daniel Púa, jefe de seguridad en Magnific, advierte de que el usuario común debería preocuparse porque el phishing se está refinando con IA, hasta el punto de que las estafas serán cada vez más difíciles de detectar. En una entrevista, Púa alerta de que ya se perciben intentos con voces clonadas que suplantan a familiares en apuros, una práctica que Google ya ha reconocido al presentar funciones para mitigarla, y de que el siguiente paso serán las videollamadas con deepfakes, una tecnología que ya se ha usado contra empresas, como el empleado que transfirió 25 millones de dólares tras una videollamada en la que todos los interlocutores eran falsos, y contra políticos europeos.
Desde Magnific, Púa asegura que la compañía sufre numerosos intentos de estafa suplantando a su CEO por WhatsApp, con audios incluidos, y anticipa que, una vez los atacantes se asienten en las empresas, el siguiente objetivo será el usuario particular, donde las víctimas potenciales se multiplican.
Como medida básica, Púa recomienda contar siempre con una segunda vía de aprobación, como confirmar una llamada sospechosa por WhatsApp, e incluso establecer una palabra secreta familiar para validar peticiones urgentes.
El experto también cuestiona el discurso del miedo de las compañías de IA tras el lanzamiento de Claude Mythos: considera que no supone un cambio de paradigma respecto a modelos anteriores y lo compara con pasar de "una navaja a un machete". Sí reconoce un riesgo relevante en el software de código abierto, donde un agente de IA puede rastrear flujos de código en segundos y encontrar vulnerabilidades que a una persona le llevarían días o semanas.
