La autora, diagnosticada de un prolactinoma —tumor en la hipófisis— y sometida a dos cirugías cerebrales sin extirpación completa, empezó a sufrir episodios impreviscibles de fatiga, niebla mental, mareos y náuseas tras controlar el tumor con medicación. Tras fracasar en la consulta con varios médicos de atención primaria, diseñó un proceso de cuatro pasos con un modelo de IA de frontera y consiguió mantenerse bien durante un mes. Los pasos son: registro de síntomas y posibles desencadenantes, pruebas analíticas específicas, análisis conjunto de datos longitudinales y resultados, y experimentación con cambios de estilo de vida, suplementos o fármacos bajo supervisión médica. Antes de aplicarlos, recomienda varios consejos de prompting sanitario: usar modelos de razonamiento con alto esfuerzo de pensamiento, crear un proyecto dedicado, aportar todo el historial clínico posible —incluidos valores exactos y rangos de referencia de cada laboratorio— y mantener una actitud crítica, ya que los modelos pueden equivocarse con rotundidad. La autora no es profesional sanitaria y aclara que la IA no sustituyó a su neuroendocrinólogo, sino que superó a las visitas de atención primaria para síntomas ambiguos y multisistémáticos. Advierte además sobre la privacidad: ChatGPT y Claude no son conformes con HIPAA por defecto, aunque permiten excluir los datos del entrenamiento. El artículo incluye anexos con prompts y herramientas reutilizables.
Cómo un paciente usó un proceso con IA para resolver una fatiga inexplicable
Fuentes:
I Solved My Mystery Fatigue with AI
