Conectar dos ordenadores directamente mediante un cable Ethernet de parche permite transferir archivos a velocidades cercanas a los 900 Mbits por segundo, superando ampliamente las opciones habituales como la nube o el almacenamiento USB. Este método, descrito en una nota técnica, requiere únicamente configurar direcciones IP IPv6 locales y utilizar herramientas de línea de comandos como socat para establecer un canal de transferencia TCP.
El proceso implica asignar direcciones IP en la red local (por ejemplo, usando el rango fd42:dead:beef::/48) y activar las interfaces de red en ambos equipos. Una vez configurado, la latencia es mínima y la velocidad de transferencia alcanza aproximadamente 6,7 GB por minuto con hardware estándar. Esta solución es particularmente eficaz para mover archivos grandes (superiores a 10 GB) entre máquinas situadas a pocos metros de distancia.
El autor argumenta que esta técnica es superior a las alternativas comunes: el almacenamiento en la nube suele ser lento debido a los límites de ancho de banda y al doble proceso de subida y descarga; el WiFi doméstico rara vez alcanza velocidades reales de varios gigabits por segundo debido a interferencias; y los dispositivos USB portátiles están limitados por la calidad del cable y la distinción host/dispositivo, que impide una conexión directa punto a punto. Ethernet es destacada como la única conexión común capaz de lograr velocidades gigabit fiables entre dispositivos arbitrarios con cables económicos, además de ser resistente a interferencias electromagnéticas gracias a su diseño diferencial.
