Cómo ser padre transforma el cerebro masculino

Fuentes: How becoming a dad changes men's brains

Convertirse en padre no solo implica un cambio de estilo de vida: también modifica la estructura y el funcionamiento del cerebro masculino. Aunque la mayor parte de la investigación sobre los cambios cerebrales asociados a la parentalidad se ha centrado en el embarazo y la maternidad temprana, varios estudios recientes revelan que los hombres experimentan alteraciones neurológicas significativas al asumir el rol de cuidadores. Una investigación de 2014 comparó los cerebros de madres cuidadoras principales heterosexuales, padres cuidadores secundarios heterosexuales y padres cuidadores principales homosexuales, y halló cambios en una red de cuidado parental que engloba la red de mentalización —vinculada a la empatía y el procesamiento visual— y la red subcortical de procesamiento emocional, relacionada con la vigilancia y la recompensa. Las madres mostraron mayor activación de la red emocional, mientras que los padres heterosexuales tuvieron más activación de la red de mentalización. Un estudio posterior, realizado en 2023 con hombres de España y California, detectó reducciones de materia gris tras la paternidad, un fenómeno similar al observado en madres primerizas y que probablemente responde a un proceso de poda sináptica que optimiza el cerebro para las exigencias del cuidado.

Estos cambios no solo son estructurales. Hasta uno de cada diez hombres experimenta depresión o ansiedad posnatal, una cifra que a menudo pasa desapercibida porque los síntomas en los padres —ira, irritabilidad, abuso de sustancias— difieren de los de las madres. La depresión posnatal masculina suele alcanzar su pico entre los tres y los seis meses tras el nacimiento, más tarde que en las mujeres, posiblemente porque muchos padres regresan pronto al trabajo y asumen mayor carga de cuidado cuando la madre se reincorpora. La falta de herramientas de cribado validadas para padres y sus redes de apoyo más reducidas agravan el problema. Expertos como Devika Bhushan, médico de salud pública y profesora adjunta en Stanford, piden reestructurar los sistemas de apoyo maternal para convertirlos en sistemas parentales que atiendan a madres y padres por igual.